Quizá los caudillos estén enterrados ¿pero nosotros?. No es la queja de tienda la que hará cambiar el país, no son los rezos ni las camándulas. Son los hechos, el no arrodillarnos ante las casas ajenas, el dejar de andar venerando promesas que solo colaboran con la hecatombe, con la bandera convertida en esa gran franja roja y un escudo ya sin letras.
La reflexión de un país optimista, que bailotea y ovaciona mientras sus ojos miran las ajenas lágrimas y desgracias con impotencia. Minas, para-política, corrupción, intolerancia e injusticia.¿Por qué dejar de lado la historia que nos recuerda lo que somos y en lo que nos convertimos mientras las grandes potencias se enriquecen con nuestra sangre? ¿Por qué salir corriendo a la cresta si la cabeza que la sostiene somos nosotros?
¡Colombia vive! se impulsa como un gran documental emitido por el Canal Caracol, que si los jefes del país no lo editan, serán 25 años compendiados en siete días que parten hoy, después de las 10 de la noche y hasta el próximo viernes en el que muy posiblemente todo volverá a ceros…porque estas letras ya no estarán de moda y muy probablemente el eco no se escuchará por el ruido del cabezote de la novela.

